0 0

Compartir en las redes sociales:

Compartir mediante enlace

Ingredientes

Para la masa
350 g Harina de trigo
2 Huevos
30 g Aceite de girasol
30 g Mantequilla
150 g Agua tibia
Sal
Para el relleno
1 kg Manzanas
100 g Azúcar blanco
80 g Mantequilla
50 g Pan rallado
50 g Uvas pasas
50 g Nueces

Strudel de manzana

"Remolino" de sabores otoñales

Características:
  • Sin alcohol
  • Sin cerdo
  • Vegetariano

Postre austríaco de origen húngaro que se exportó a Viena para maravillar a la corte imperial. La receta tiene dos características muy importantes: la parte exterior tiene que quedar muy crujiente y el interior, jugoso. Se recomienda tomar caliente y acompañado de salsa de vainilla o nata montada.

  • 150 minutos
  • 8 Raciones
  • Difícil

Descripción

Desde hace tiempo intuyo que hay alimentos que a mi cuerpo no le sientan bien, algún tipo de intolerancia que no era capaz de identificar, con la cantidad de alimentos variados que suelo tomar me estaba costando mucho adivinarlo, cuando sentía mi cuerpo pesado aumentaba el consumo de fruta y verduras en detrimento del resto de alimentos, pensando que así mi cuerpo me lo agradecería. A media mañana me tomaba una manzana con una tostada con aceite de oliva, ¿se puede tomar algo más aséptico cuando te sientes mal del estómago?

Pues resulta, que tras hacerme unas pruebas alimentarias soy intolerante a la fructosa; ridículo, pensé. Pues no, ni ridículo ni ficción, existe y a mí me han hecho la puñeta, porque me faltaba un telediario para ser vegetariano, pues ahora el plan se cancela. De momento, estoy estudiando qué alimentos me sientan mejor o peor pero lo que se descarta por completo de mi dieta es la manzana, esa fruta que a los diabéticos les sienta tan bien resulta que a mí me sienta fatal, porque tiene una cantidad en fructosa libre que se sale de las estadísticas. La manzana: con lo que a mí me gustan en todas sus versiones y preparaciones: fruta versátil y omnipresente en el continente europeo, con lo bien que aguanta el frío es normal que se utilice tanto.

Es que la manzana es una gran fruta que ha dado a luz un ingente recetario repostero: la tarta de manzana, la compota de manzana, las manzanas de caramelo, el strudel de manzana, la tarte tatin,… y podemos seguir hasta aburrirnos. Una fruta que tiene la consistencia perfecta para soportar el cocinado y la capacidad de absorber jugos y olores como si fuese una esponja sensorial. Yo la he tenido presente en mi alimentación desde muy pequeño, siempre llevaba una en la mochila cuando me iba de excursión; mi familia ha tenido manzanos para consumo familiar desde siempre; para merendar, en ensalada, durante las ferias de pueblo recubiertas de ese caramelo rojo sangre. Siempre defendiendo a las manzanas ante los que las consideraban una fruta segundona y ahora ellas me lo devuelven así, atacando donde más me duele: en mi segundo corazón.

Aunque os hayáis convertido en mi Kryptonita siempre os estaré agradecido.

Pasos

1
Hecho
15 minutos de amasado + 30 minutos de reposo

Preparar la masa

En primer lugar vamos a preparar la masa del strudel. Pondremos en un recipiente la harina y la sal. A continuación añadimos el agua tibia, 1 huevo, el aceite y la mantequilla derretida. Mezclamos bien y empezamos a amasar. Cuando coja un poco de cuerpo, ponemos la masa en una superficie lisa no porosa y enharinada. Comenzamos a amasar enérgicamente para conseguir que el gluten se libere y quede una masa suave y muy elástica.

Necesita 10 minutos de amasado intenso, cuando veamos que no se pega a los dedos y que la masa es muy homogénea estará terminada. La envolvemos en un film de plástico y la dejamos reposar unos 30 minutos.

2
Hecho
30 minutos

Preparar el relleno

Pelamos y descorazonamos las manzanas. Las cortamos en láminas de medio centímetro de grosor aproximadamente. Añadimos 30 g de azúcar, movemos y dejamos reposar 15 minutos

Ponemos las pasas en agua tibia para que se rehidraten.

En una cazuela ponemos la mantequilla a fuego suave hasta que se empiece a tostar. A continuación añadimos el pan rallado y los cocinamos todo junto hasta que adquiera un color rubio tostado. Apartamos del fuego y reservamos.

Transcurridos los 15 minutos de reposo de las manzanas, añadimos las pasas y todo esto lo freímos con la mantequilla y el pan rallado tostado durante 5 minutos, simplemente para que se integren los sabores a través del calor. Apartamos, añadimos el resto del azúcar, las nueces troceadas y reservamos.

3
Hecho
20 minutos

Estirar la masa

Este es el proceso más complicado y delicado de toda la receta. Tomamos la masa que ha reposado 30 minutos como mínimo y la ponemos sobre un paño de cocina limpio y a ser posible de lino (para que no tenga pelusa que se quede pegada a la masa). Ponemos la masa sobre el paño ligeramente enharinado y comenzados a estirarla, al principio con un rodillo, hasta que conseguimos una capa muy fina, todo lo fina que sea posible.

Aún así, solo con el rodillo no conseguiremos la delgadez que vamos buscando así que procedemos a utilizar otra técnica: como podéis ver en el vídeo, introduzco la mano abierta debajo de la masa y voy abriendo los dedos mientras estiro la masa hacia mí, es un proceso muy delicado, hay que evitar estirar demasiado de una sola vez porque si no se romperá. No os preocupéis si se agrieta por alguna parte, cogéis un poco de masa de los extremos y la ponéis sobre el agujero, aplastáis fuertemente y se unirán las masas.

Este proceso es lento y laborioso pero conseguiremos que la masa quede finísima. Una vez que veamos nuestra mano a través de la masa, tendrá el grosor perfecto para rellenarla con las manzanas.

*Si hacer esta masa os resulta demasiado complicada podáis utilizar una masa de hojaldre fina o pasta filo. No será el auténtico strudel pero estará muy bueno.

4
Hecho
5 minutos

Rellenar la masa

Cuando la masa esté completamente estirada, y sin esperar mucho tiempo para que no se seque, colocamos el relleno a lo largo en un extremo de la masa extendida. Apretamos el relleno todo lo que podamos para no dejar huecos en su interior. Una vez colocado todo el relleno procedemos a enrollarlo todo. El proceso de enrollado es muy fácil: cogemos un extremo de la masa y lo pegamos al relleno intentando envolver todo lo que podamos. Una vez tengamos un extremo de la masa envolviendo el relleno solo tendremos que utilizar el paño para ir enrollando la masa sobre sí misma. El proceso se ve perfectamente en el vídeo.

5
Hecho
50 minutos

Horneado

Una vez rellena la masa y enrollada lo colocamos sobre una bandeja de horno y lo pintamos con huevo batido para que quede brillante tras el horneado.

Metemos en el horno precalentado a 170ºC con calor arriba y abajo durante 45-55 minutos, dependerá de cada horno, lo importante es que la masa quede crujiente y dorada. El relleno no necesita mucha cocción.

6
Hecho
5 minutos

Presentación

Una vez salga de horno debemos dejarlo enfriar unos minutos, pero es aconsejable tomar templado porque el sabor es más intenso. Cortamos una rebanada generosa de strudel y decoramos con azúcar glas, nata montada o crema de vainilla.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo lo hacía antes de descubrir mi intolerancia a la fructosa.

Sergio Lorca

Emocionado de la cocina de ensayo y error y el cultivo de sus ingredientes, enamorado de las recetas a origen y de su fusión.

anterior
Ñoquis de patata – Gnocchi
siguiente
Leche frita – Especial Semana Santa

Add Your Comment