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Ingredientes

500 g Nata
300 g Leche condensada
20 g Albahaca fresca
1 Limón
4 Cucharadas Anacardos

Helado de albahaca y limón

Para los amantes del Pesto, un helado hecho a su medida

Características:
  • Bajo en fructosa
  • Sin alcohol
  • Sin gluten
  • Vegetariano

La combinación equilibrada entre la grasa de la nata, el azúcar de la leche condensada y la gran cantidad de burbujas de aire que se introduce a través de montar la nata consigue que el helado no cristalice rápidamente y alcance una textura sedosa y cremosa. Helado sin heladera y al alcance de cualquiera que quiera experimentar en la cocina para sofocar el calor del verano.

  • 8 horas
  • 8 Raciones
  • Fácil

Descripción

Hace justo un año estuve de vacaciones en Roma con unos amigos y aunque es una ciudad que siempre enamora y fascina, además a nosotros nos derritió un poquito porque hizo un calor como para asar espetos en mitad del Coliseo. Aun así  la temperatura elevada no nos hizo renegar ni un ápice de lo impresionante e imperial que resulta la ciudad eterna.

Una ciudad de contrastes que se abre al mundo para entregar al visitante todo su patrimonio. Después de 4 días allí me volví con un sabor de boca raro, porque fui con unas expectativas muy diferentes a lo que finalmente disfruté. Y conjugo el verbo disfrutar muy a conciencia porque lo que me encontré sin esperar fue mejor que lo que esperaba y no encontré. Nadie piensa ir a Roma a visitar arquitectura moderna o arte contemporáneo… pues yo pasé todo un día rodeado de vanguardia. Poca gente espera llegar a Roma y no comer pizza o pasta todos los días sin descanso… sin embargo descubrí una cocina tradicional e innovadora que se salía de mis “descimentados” prejuicios.

Encontré una gastronomía impecable que desmonta los mitos extramuros sobre la cocina Italiana y de mucha más calidad de lo que acostumbramos a comer allende los Alpes como si fuese comida auténtica del país de la bota. Muestra de esa gastronomía difícil de imitar fuera de sus fronteras son los gelatos que tanto nos ayudaron, en nuestro viaje, a bajar las disparadas temperaturas locales. Supongo que debido a ese calor sofocante y a la necesidad casi incontrolable de tomar azúcar y grasa cuando haces turismo de maratón, los helados romanos fueron una de las cosas que con más cariño recuerdo de ese viaje.

Helados de sabores frescos, de matices afrutados, algunos de dulzura exagerada y otros de sabores imposibles, pero tengo que admitir que el que mejor recuerdo me dejó fue uno que probé justo la noche de antes de viajar. Paseando por el Trastévere y disfrutando de las sombras arrojadas por los árboles, paramos en una pequeña heladería a refrescarnos un poco, yo iba dispuesto a pedir algo empalagoso y dulzón pero cuando vi el nombre de aquel helado dije: “me lo pido!!!”. Helado de Albahaca y limón; un sabor tan potente como la albahaca y con el frescor inimitable del limón, dos sensaciones unidas en un postre dulce e innovador. Así que lo pedí y me encantó, me encantó tanto que este verano no he podido resistirme a repetirlo en casa y compartirlo con vosotros por lo orgulloso que estoy de haber conseguido una imitación tan buena.

Solo os puedo decir que el sabor es muy sorprendente, muy refrescante y recuerda a la famosa salsa italiana de Pesto. Si lo hacéis en casa no os vais a arrepentir.

Pasos

1
Hecho
5 minutos

Escaldar la Albahaca

Ponemos un cazo con un poco de agua a calentar. Cuando empiece a hervir añadimos la albahaca y la dejamos cocer 1 minuto. Rápidamente pasamos la albahaca a un bol con agua y mucho hielo, de esta forma cortamos la cocción de la albahaca y conseguimos que no pierda ese color verde intenso tan característico de esta planta. Dejamos reposar en el agua con hielo y reservamos.

2
Hecho
10 minutos

Montar la nata

Ponemos la nata muy fría en un bol y empezamos a montarla, es más fácil con algún utensilio eléctrico, así nos garantizamos que no se corte y se monte perfectamente. En cuanto tenga una consistencia media-dura estará lista, no hace falta que quede demasiado dura, solo necesitamos que coja cuerpo. Reservamos.

3
Hecho
5 minutos

Preparar la mezcla

Ponemos la albahaca escurrida en una picadora, añadimos 2 cucharadas de agua fría y trituramos muy bien para evitar que quede algún resto fibroso de la albahaca. Reservamos.

En un bol amplio añadimos la leche condensada, la piel de un limón rallada, la albahaca triturada y los anacardos troceados (en mortero o con cuchillo) mezclamos muy bien y reservamos.

Añadimos la nata montada poco a poco, tenemos que incorporar a la masa anterior la nata sin que se pierda la estructura aireada de la nata montada. Con movimientos suaves y envolventes conseguiremos que todo se integre perfectamente.

4
Hecho
6-8 horas

Congelar

Una vez estén todos los ingredientes bien incorporados ponemos la mezcla en una recipiente apto para congelar y lo metemos en el congelador. Necesitará entre 6 y 8 horas para que esté completamente congelado.

Una vez esté solidificado podemos servir y tomar.

Sergio Lorca

Emocionado de la cocina de ensayo y error y el cultivo de sus ingredientes, enamorado de las recetas a origen y de su fusión.

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Ensaimada de Mallorca

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